El TAC dental (también llamado tomografía o CBCT) es una técnica de diagnóstico por rayos X que genera imágenes tridimensionales detalladas de dientes, encías y mandíbula, a diferencia de la radiografía convencional, que solo da una imagen plana.
Cómo funciona
Un equipo específico gira alrededor de la cabeza del paciente, tomando múltiples imágenes desde distintos ángulos, que un programa informático combina después en un modelo 3D detallado.
Para qué se utiliza
- Planificación de implantes dentales, valorando la cantidad y calidad de hueso disponible.
- Estudio de la posición de las muelas del juicio.
- Diagnóstico de problemas de la articulación temporomandibular.
- Detección de quistes u otras alteraciones que no se aprecian bien en una radiografía convencional.
¿Es seguro?
Los equipos actuales usan dosis de radiación bajas, centradas solo en la zona de interés, minimizando la exposición al resto del cuerpo. El procedimiento no requiere preparación especial y no causa dolor.
Duración
Suele durar solo unos minutos, y todo el proceso completo no suele superar la media hora.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia un TAC dental de una radiografía normal?
La radiografía convencional da una imagen plana, mientras que el TAC genera un modelo tridimensional mucho más detallado de dientes, encías y hueso.
¿Duele hacerse un TAC dental?
No, es un procedimiento indoloro. Solo hay que permanecer quieto mientras el equipo gira alrededor de la cabeza.
¿Para qué se usa más habitualmente?
Sobre todo para planificar implantes dentales y valorar la posición de las muelas del juicio, entre otros usos diagnósticos.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud dental, pide cita para que te examinemos.